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SEGEDA I y II, MARA Y BELMONTE

El yacimiento de Segeda I no está habilitado para la visita, ya que los diferentes puntos que han sido excavados están tapados, a excepción de la gran plataforma interpretada como “santuario”. Los restos de la Segeda II tampoco están acondicionados para la visita, pero al menos se puede recorrer una parte significativa de la muralla con sus grandes bloques de piedras de yeso y apreciar el foso defensivo. No obstante, resulta interesante observar la diferente elección de ubicación para ambas ciudades, bajo control celtibérico y romano respectivamente.

El nombre de la ciudad y referencias antiguas:

El nombre de Segeda es celta y tendría un significado próximo al de “poderosa”. En época celtibérica por la transcripción de la leyenda de las monedas es Secaiza.

La cita de Estrabón que atribuye Segeda a los arévacos, llevó a ubicar esta ciudad, desde la Edad Media hasta lo inicios del siglo XX, hacia la zona del Duero, bien inicialmente en Canales de la Sierra (Rioja) o entre Uxama (Osma) y Numancia.

Será A. Schulten, quien en su obra sobre Numancia (1914), lleva a situarla en el Alto Jalón, próxima a Ocilis (identificada entonces con Medinaceli). Posteriormente, Schulten identificará Segeda con los restos arqueológicos de Durón, en la localidad de Belmonte, donde llevó a cabo excavaciones (1933) y realizó un levantamiento topográfico reflejando los diferentes tramos de muralla visibles, proporcionando una superficie de 15Ha, lo que fue aceptado por la investigación del momento.

No obstante, en los años setenta se revisaron las características de la muralla de Durón, resultando ser más moderna que la celtibérica a la que aluden los textos clásicos, por lo que se propusieron varias alternativas para su ubicación: San Esteban del Poyo del Cid (Burillo 1976), oeste de Ateca (Martín Bueno 1977) o Valdeherrera, Calatayud (Domínguez 1983). No será hasta 1984, cuando F.Burillo y M.Ostalé, propongan ubicar la Segeda (I), de los textos clásicos, correspondiente a la tribu de los belos, en el Poyo de Mara y la existencia de otra Segeda (II), posterior, en Durón de Belmonte,

Trabajos de investigación:

Una vez resuelto, en parte, el problema para al ubicación de las dos ciudades, comenzó a desarrollarse, a partir de 1986, el proyecto Segeda, que abarca las dos ciudades.

Desde esa fecha hasta el momento actual, este proyecto ha ido dando explicación a los diferentes problemas planteados e iluminado diferentes aspectos de la investigación sobre el mundo celtibérico, bajo la dirección de Francisco Burillo, de la Universidad de Zaragoza, Se han desarrollando trabajos de prospección y excavación en diferentes áreas de Segeda I, documentando aspectos significativos de la ciudad que ocupa una extensión de al menos 16 Ha, así como dando a conocer parte de su urbanismo y hallazgos de gran interés que permiten abordar el estudio del mundo celtibérico con nuevos planteamientos.

LA CIUDAD DE SEKAIZA (SEGEDA I)

¿Cómo llegar?

Desde la carretera A-1504 que desde Caltayud se dirige a Cariñena, una vez pasado el pueblo de Belmonte y poco antes de llegar a Mara, se coge una pista a la izquierda hasta conectar con el camino a Orera (CV-818), tomándolo a la derecha y a unos 50m hay en ensanchamiento a la derecha para dejar el coche y seguir andando hasta el Poyo o cerro que está en frente..

Situación y emplazamiento:

El Poyo de Mara es un cerro testigo ovalado, que levanta sobre el terreno circundante unos 30m (720m sobre el nivel del mar). Su configuración morfológica y altura le convierte en referencia estratégica de todo el valle. La distancia desde este lugar al de Durón, donde se sitúa la otra Segeda (II) es de 1km y están separadas por rambla Orera.

VISITA A SEGEDA I

Características de la ciudad celtibérica:

La ciudad de Sekaiza se asentó en la cumbre del Poyo de Mara y sus laderas, que alcanzan en su base unas dimensiones de 255m en dirección noreste-suroeste y de 210m en dirección este-oeste, lo que representa una extensión próxima a las 5 Ha. Los restos arqueológicos se han conservado peor en las vertientes sur y oeste, debido a la mayor erosión. El cerro se configura en vertical en tres plataformas cuadrangulares que permitirían el acceso de una a otra.

Las construcciones se dispusieron en las laderas del cerro de forma escalonada. Son visibles los bancales o terrazas de grandes piedras calizas, que sirvieron de refuerzo a los aterrazamientos, donde asentar las viviendas y edificios. La ciudad también se extendió posteriormente por la zona llana, alcanzando una extensión de unas 17Ha.

La importancia de esta ciudad queda ratificada tras el tratado de Graco (179 a. C.), ya que Roma le concedió el privilegio de ser la primera ciudad celtibérica en acuñar moneda de plata, lo que le permitiría establecer su dominio jerárquico en un amplio territorio. Emitió denarios (moneda de plata), destinados a pagar los tributos a Roma, y ases (moneda de bronce) y varios divisores, seguramente por la necesidad del gobierno de la ciudad de realizar ciertos pagos para obras públicas y recaudar impuestos.

Según los textos clásicos la construcción de una muralla para la ampliación de la ciudad, en el año 153 a.C. será el pretexto por el que Roma inicia la Segunda Guerra Celtibérica, alegando que la actitud de la ciudad suponía violar el tratado de Graco, lo que obligó a Roma a cambiar el calendario y enviar contra ella un ejército consular de 30.000 hombres al frente de Nobilior.

Áreas excavadas:

El proyecto dirigido por F. Burillo ha ido contrastando y buscando explicación a la información de los textos clásicos con las sucesivas áreas excavadas, manteniendo un equilibrio entre el aprovechamiento del campo y la salvaguarda del patrimonio arqueológico. Se ha excavado en siete áreas en distintas zonas de la ciudad, no conectadas entre si, pero que han aportado conocimiento al conjunto de la ciudad, aunque por el momento estas zonas de excavación no están abiertas a la visita:

La Casa del Lagar en la acrópolis (área 2):

En el año 2000, se excavó el área 2, situada en el ángulo noreste de la segunda plataforma del Poyo, poniendo al descubierto restos de algunas casas, asentadas en una de las terrazas artificiales, acondicionadas a tal efecto. La zona descubierta corresponde a una plataforma de arcilla y piedras y dos edificios separados por un muro común.

Del conjunto excavado la única que ofrece posibilidades interpretativas es la conocida como Casa del Lagar. La terraza en la que se asienta está excavada en el terreno natural, conservándose su muro interior que a su vez sujeta la terraza superior. Este muro interior, realizado con piedras calizas de grandes dimensiones, mantiene una altura (2,60m de altura), que sirve de referencia para conocer cual fue la altura excavada para construir las casas, indicando, además, la existencia de dos plantas. No se conserva el muro exterior, ya que su derrumbe ha sido propiciado por la pendiente de la terraza. La anchura de ésta, y por tanto de la casa, viene marcada por el límite interior y exterior de la terraza, que es de 8m.

Las habitaciones descubiertas son 6, separadas por muros medianiles de tapial y adobe, con presencia de tres umbrales para la comunicación interna. A su vez, las estancias 1, 5 y 6 tiene las puertas abiertas hacia el sur, pero no se puede determinar si estas se abrirían a un pasillo o a una estancia por la que se accedería a ellas, ya que esa zona se encuentra sin excavar, desconociéndose la extensión completa de la vivienda.

La estancia más grande (E5), mide unos 20m2, y tiene los muros revocados de arcilla, encalados y con una banda de pintura negra inferior, a modo de zócalo que debía de enmarcar las puertas, como se aprecia en la puerta que comunica con el espacio 4.

En la esquina suroeste se ha descubierto una estructura de yeso, de dos metros de largo por uno de ancho, que se ha interpretado como un lagar, lo que parece ratificado por los análisis realizados que han identificado la presencia de tartratos (sales características de los residuos del vino).

Esta casa está separada por un muro medianil del sector o edificio 2, en proceso de excavación, en el que han aparecieron dos piezas de un instrumento de orfebre para la la fabricación de objetos metálicos

Las casas del área 4:

Excavaciones preventivas, realizadas en 2003 y 2004, pusieron al descubierto dos viviendas con muro medianil y accesos desde la zona norte, a través de un patio o corral abierto al aire libre. Las viviendas son de una sola planta y parecen encontrarse aisladas dentro de la parcela, aunque la existencia o relación con más casas está pendiente de próximas campañas de excavación.

Están realizadas con muros de base de piedra (caliza, cuarcita o de yeso) y recrecido de adobe o tapial; los suelos son de arcilla apisonada, rebajados en el terreno para conseguir horizontalidad. La compartimentación interior de las casas son totalmente diferentes entre si, pero la poca superficie excavada plantea problemas de interpretación.

En la casa de planta rectangular (S-1), aunque tan solo se han construido dos muros, existen apoyos de poste que muestran una mayor compartimentación del espacio. Hay que destacar en la habitación central (E-2) la existencia de dos hogares, uno limitado con adobes, abierto en forma de herradura, de tipo tahona, con paralelos en la zona mediterránea y norte de África. El otro es de placa de arcilla simple rubefactada.

El barrio de los titos (área 3):

Al este del Poyo, a unos 40m de la falda del cerro, junto a la rambla de Orera se excavó, en el 2001, una superficie de unos 201m2, descubriéndose parte de una manzana de casas, bajo una potente capa sedimentaria (entre 1,60 y 2,40m).

Se localizaron un total de 11 espacios, delimitados sólo parcialmente (5 de ellos fueron excavados en su mayor parte). Serían casas de un solo piso, es decir grandes estancias sin compartimentación interior (una superficie entorno a los 40m2), con muros medianiles realizados con base de piedra y recrecido de tapial. Los suelos estaban embutidos en el manto natural.

La presencia de tres hogares permitió identificar otras tantas unidades domésticas (E2, E4 y E7). Una de estas viviendas (E2), tiene asociado un espacio rectangular (E3) en el que se halló un horno de fundición de hierro y en otro espacio aledaño (E1) se halló una cisterna

Aunque todavía es escasa la información disponible, la situación de las viviendas, su articulación y el diseño constructivo evidenciarían una ampliación rápida del núcleo principal, que se situaba en torno al Poyo, que abarcaría una extensión de unas 8 o 7 Ha hasta la rambla de Orera. Se ha visto en estas construcciones la confirmación del testimonio arqueológico del sinecismo que narran los textos clásicos (Apiano y Diodoro), que indican como los segedenses estaban concentrando “de grado o por la fuerza” a la población del su entorno, correspondiente a la tribu de los titos.

La muralla causante de la declaración de guerra:

Una actuación de urgencia, como consecuencia de la construcción de una conducción de agua, descubrió, en el camino vecinal de Viver (al sur del Poyo), 9m de un lienzo de muralla de 4,10m de anchura, con un paramento interno y otro exterior de grandes piedras calizas, de las que se conservan dos hiladas (1m de altura) y el espacio interior relleno de piedras informes.

Las características de la muralla indicarían que se encontraba en proceso de construcción, por lo que se ha relacionado con la ampliación de la nueva defensa que empezaron a construir los segedenses, en el 154 a.C., acción denunciada por los romanos por que a su entender violar el tratado, que las ciudades indígenas del valle del Ebro habían firmado con Graco (179 a.C.), motivo por el cual se desencadenó la segunda guerra celtibérica(153-133 a.C.), encabezada por Numancia, al acoger a los segedenses “como aliados y amigos”.

Se desconoce la continuidad del trazado, pero como se supone que debía de englobar el barrio de los titos, discurriría próxima a la rambla de Orera, cerrando una extensión de unas 17Ha, muy inferior a los datos, bastante forzados, proporcionados por Apiano que habla de 40 estadios (a 185m por estadio, son unos 7,4km, lo que representa una extensión de 300Ha).

La casa del Estrigilo (área 7):

Se descubrió en el año 2006 y se ha venido excavando en los últimos años, una gran mansión, de 283m2, hasta el momento y a la que se le ha bautizado como casa del estrigilo por el hallazgo de este instrumento en una de las habitaciones.

Los muros, de unos 50m de ancho, están muy deteriorados por los trabajos agrícolas, pero se ha podido determinar que estaban construidos con zócalo de piedra de caliza y cuarcita y recrecidos de adobes o tapial. Las paredes aparecen revocadas, bien con arcilla y cal o yeso.

Se ha podido detectar que esta casa tuvo remodelaciones antes de su destrucción en el 153 a.C., ya que la fragua hallada en uno de los espacios (E12) pudo quedar inutilizada para servir de base y soporte de escaleras de madera para construir una segunda planta.

-El patio central y abastecimiento de agua:

La casa se organiza en torno a un gran patio central, de 35m2 de extensión, pavimentado con grandes lajas de yeso. En este patio confluyen 11 habitaciones, cuyos suelos están acordes con los usos a los que se destinaron: de arcilla, para lugares de almacenaje, cocina o actividades de transformación; de mortero de yeso los relacionados con dormitorios y espacios anexos.

El pavimento del patio central estaba ligeramente inclinado para conducir las aguas de lluvia, procedentes de los tejados, a una arqueta de planta rectangular (1,15 x 0,86 x 0,14m), recortada en las lajas de yeso y situada en el centro pero no centrada. De ella sale una canalización de más de 9m de longitud, construida con lajas de yeso recortadas (0,43m de ancho y 0,14m de alto), que atraviesa el patio por debajo del enlosado y que debía verter a una cisterna todavía no localizada y cubierta. Para evitar la intrusión de impurezas, al menos las de gran tamaño que podrían atascar la conducción, se debió disponer dentro de la arqueta, en el arranque del canal, una placa de plomo perforada, a modo de rejilla.

-Una gran cocina:

La estancia destinada a cocina (E7) tiene una superficie de 24m2, que se puede identificar bien por la enorme placa de hogar, de 4m2, situada en el centro. Esta gran cocina muestra el volumen de la demanda alimenticia y por tanto de un número de ocupantes muy por encima de un espacio doméstico convencional en ese momento.

-La estancia del estrigilo:

El estrigilo que da nombre a la casa, fue hallado en una habitación rectangular (E3), que ocupa el espacio central en el lado oeste y a la que se accede desde el patio. Esta pieza metálica está constituida por una estrecha cuchilla-espátula de bronce curvada y sección en forma de canal, unida a un mango de hierro, perforado longitudinalmente pare el ensarte de un aro que permitiría transportarlo o colgarlo cuando no se usara. Este instrumento era utilizado personalmente en el mundo griego y romano, para aplicarse aceites, ungüentos y quitarse el sudor y la suciedad, tanto por hombres como mujeres.

Cambios en la sociedad segedense:

Todo esto, unido a las características de la casa, muestra por un lado como la sociedad segedense estaba cambiando y adoptando costumbres mediterráneas y, por otro lado, se acusa una gran jerarquización social, de la que es buen ejemplo el dueño y su familia que ocupaban esta gran mansión, que conocían la cultura griega y se aseaban como ellos.

Estos cambios coinciden con el inicio de la producción de vino, en mencionado lagar, y la presencia de vino importado en ánforas greco-itálicas, que se bebía en copas de barniz negro (cerámica campanéense) representadas en las viviendas, imitadas por los alfareros locales.

El “santuario” de Segeda (área 5):

Este posible santuario esta situado en un pequeño altozano, a una distancia de 800m al sur del Poyo, en la periferia de la ciudad, extramuros, próximo a su muralla,

Se trata de una gran estructura aislada, cerrada por dos muros, con una longitud conservada de 10 y 16,6m y dos hiladas de altura, construidas con grandes sillares de yeso, que unen en un ángulo de 120º (no utilizado en la arquitectura de esta época). El espacio interno es una plataforma de grandes losas de yeso y caliza trabadas con arcilla. Los muros y el enlosado fueron nivelados y cubiertos, a su vez, por una capa de adobes y arcilla. Los trabajos agrícolas han destruido parte de esta construcción, sobre todo en los extremos norte y suroeste.

Después de varias propuestas anteriores sobre la posible funcionalidad de esta estructura, recientemente se ha planteado que se trata de una “santuario”. Se han llevado a cabo cálculos astronómicos y atendiendo al empleo de un ángulo, de 120º, en la piedra angular (no utilizado en la arquitectura de esta época), lo que significa el uso del sistema sexagesimal, que lo pone en relación con referentes culturales del Mediterráneas en la antigüedad. A su vez, la base de este trapecio coincidiría con el norte astronómico, mientras que el lado mayor de la plataforma estaría orientado a la Parada Mayor de la Luna, es decir, cuando la luna está más alejada, más alta en el firmamento.

Según estos datos se trataría de un santuario celtibérico que se levantó teniendo en cuenta distintas orientaciones astronómicas, ya que los celtíberos lo habrían construido alineándolo con el solsticio de verano, los equinoccios, el norte astronómico y la Parada Mayor de la luna, que marca un ciclo de 19 años (ciclo de Metón).

Cronología:

No se ha determinado la fecha de la fundación de Secaiza, aunque las primeras emisiones de monedas se fechan entre el 179-170 y el 154. Pero sí se sabe que esta ciudad desaparece totalmente a mediados del siglo II a.C., coincidiendo con el ataque de los romanos al frente de Nobilior, el año 153 a. C., cuando los segedenses, que no habían terminado la muralla que estaban construyendo, abandonan su ciudad y se trasladan a Numancia en busca de ayuda, donde son acogidos como aliados y amigos, como comenta Apiano.

SEGEDA II

Cambio de ubicación:

Tras la destrucción de Segeda I por el cónsul Nobilior, en 153 a.C. Se levantó una nueva ciudad bajo los auspicios de Roma, a un kilómetro de la anterior, en el sitio de Durón, dentro del término de Belmonte de Gracián.

¿Cómo llegar?

Se puede dejar el coche en el mismo sitio que para visitar Segeda y siguiendo el camino paralelo al curso del río Perejiles llegar al yacimiento de Durón (Segeda II).

Situación y emplazamiento:

En el lugar del Durón, perteneciente a Belmonte de Gracián. Se trata de una ciudad en llano, localiza en un extensa plana cerrada al sur por la rambla de Sandañón, subsidiaria del río Perejiles y, al oeste, por el propio río.

Trabajos de investigación:

En el siglo XVII, ya Labaña hace referencia a su muralla. En 1867 excava el Conde de Samitier, de cuyos trabajos es enviado un informe por la Comisión de Monumentos Histórico Artísticos de Zaragoza a la Real Academia de la Historia, donde se habla de diferestes estructuras y materiales arqueológicos. El Conde volverá a excavar una casa romana, en 1932.

Adolf Schulten, creyendo que se trataba de la Segeda de los textos clásicos, realizó excavaciones y levantó un plano con los diferentes tramos visibles de la muralla, calculando un espacio interior de unas 15Ha. A finales de los años 40, del pasado siglo, se descubrió un mosaico de “opus signinum”, que fue trasladado al Museo Provincial de Zaragoza.

Información de las monedas:

Esta ciudad continuó acuñando moneda con el mismo nombre de Sekeiza/da, lo que indicaría la importancia política que esta zona tendría para Roma, como referente centralizador del territorio de los belos, ya que la política romana se apoyaba en aquellas ciudades indígenas que habían alcanzado un papel central en su territorio.

Es posible que Segeda, al acuñar plata, jerarquizara otras dos ciudades próximas al Jalón, que solo emitieron moneda de bronce, Bilbilis y Nertobis. Por otro lado, resulta curioso el caso de la ceca de Tamusia, que por sus emisiones monetales se consideraba dependiente de Segeda y se buscó durante mucho tiempo en la zona del Jalón, cuando su lugar de ubicación está en Extemadura (Caceres), allí han aparecido monedas de Segeda en una proporción notable, interpretadas como desplazamiento de los segedenses a este distante territorio, no se trataría de intercambios comerciales, ya que las monedas son de bronce, sino destinadas a cubrir gastos más ordinarios.

VISITA A SEGEDA II

Características de la nueva ciudad:

El urbanismo y las características constructivas de esta ciudad son claramente romanas. Es de forma cuadrangular con ejes de 450 y 650m, lo que supone una extensión de unas 16 Ha, siendo su urbanismo de calles rectas, cruzadas en retícula, amplias casas con mosaicos y paredes con estucos.

De las excavaciones antiguas no se puede ver nada e incluso algunos de los sitios excavados no se saben donde están, no obstante su visita puede aportar las características del asentamiento en su entorno, así como aspectos del sistema defensivo: lienzos de muralla y el foso.

Sistema defensivo:

-La muralla:

Se puede apreciar una imponente muralla, con grandes sillares de yeso dispuestos a soga que, según A. Schulten, alcanzaba un ancho total de 4m, de los que 1,5m serían de relleno, se ha podido demostrar que se trata de una obra romana a través del establecimiento de los módulos de los sillares

-Foso:

El sistema defensivo se completaba con un amplio foso, de 45m de anchura, que está en gran parte colmatado.

Cronología:

Esta ciudad, como olas de este tipo asentadas en llano, se construyen después de la destrucción de Numancia, que pone fin a la segunda guerra celtibérica, por lo que su vigencia se establece desde finales del siglo II a. C. hasta las Guerras Sertorianas (80-72 a. C.), ya que las poblaciones indígenas del valle del Ebro, tomaron partido en estas guerras civiles romanas por Sertorio, que fue el perdedor.

Bibliografía:

Burillo, F. (2005): Segeda. La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Fundación Segeda, Zaragoza.

Burillo, F. (2007): Segeda y su contexto histórico. Entre Catón y Nobilior (195 al 153 a.C.). Centro de Estudios Celtibérico, 2, Zaragoza.

SEGEDA NOVA

Junto a el Poyo de Mara (Segeda I) se ha habilitado un recinto de 5.000m2 para dedicarlos a la reconstrucción de algunos edificios que han sido excavados y permanecen tapados, siguiendo las mismas técnicas constructivas documentadas en la excavación.

Desde el año 2005 se vienen realizando actuaciones de Arqueología Experimental destacando la elaboración de adobes, para la reconstrucción que se ha hecho de la casa del lagar, reproduciendo las dos plantas correspondientes a la vivienda. El objetivo es poder elaborar vino como lo realizaban los celtíberos.

Junto al lagar se está construyendo una vivienda que reproduce, a su vez, una de las casas perteneciente a los titos.

Estas reconstrucciones permitirán realizar talleres didácticos para chicos, durante el verano, sobre la vida cotidiana de los celtíberos

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